La Fundación Thyssen-Bornemisza ha presentado un recurso de casación al Tribunal Supremo de los Estados Unidos por el cuadro de Camille Pissarro en relación al caso que enfrenta con la familia Cassirer.

Cronología del caso:

El 10 de julio de 2017, la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito emitió una decisión ordenando al juez de distrito (primera instancia) a analizar si, cuando la Fundación adquirió el cuadro en el año 1993, sabía o debía haber sabido que fue robado por los Nazis. En caso afirmativo, deberá devolverse el cuadro a los herederos legítimos. Para obtener esta decisión, los clientes del bufete B. Cremades & Asociados, la Comunidad Judía de Madrid y la Federación de Comunidades Judías de España, se personaron y presentaron alegaciones por escrito en apoyo a la familia Cassirer.

Contra esta decisión, el 7 de septiembre de 2017, la Fundación formuló una petición de reconsideración por el pleno de la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito. El Estado español se personó en calidad de tercero interesado (amicus curiae) en apoyo de la Fundación. Uniéndose a la familia Cassirer, la Comunidad Judía de Madrid y la Federación de Comunidades Judías de España se opusieron a la petición de reconsideración. El 5 de diciembre de 2017, la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito desestimó la petición de reconsideración por el pleno.

En la página 2 del recurso de casación de la Fundación, esta última reconoce que los clientes del despacho B. Cremades & Asociados, la Comunidad Judía de Madrid y la Federación de Comunidades Judías de España, tuvieron un rol decisivo en la decisión que ahora recurren. En particular dice que: “Citing Federal Rule of Civil Procedure 44.1 (Pet. App. 226a) and relying primarily on “independent research” and an amicus brief submitted by the Comunidad Judía de Madrid and Federación de Comunidades Judías de España, Pet. App. 28a (citing and quoting Rule 44.1), the court of appeals reversed the district court.” La importancia de la participación vuelve a reiterarse en la página 8.

Los Cassirer y los clientes del despacho B. Cremades & Asociados tienen de plazo hasta el 6 de abril de 2018 (https://www.supremecourt.gov/search.aspx?filename=/docket/docketfiles/html/public/17-1245.html) para oponerse a la admisión a trámite del recurso de casación presentado por la Fundación. La decisión de admisión o no a trámite debería tener lugar en torno a junio de 2018. Si se deniega la admisión a trámite, el expediente vuelve al juzgado de distrito (primera instancia) para que continúe el procedimiento. En cambio, si se admite a trámite, las partes tendrán que presentar escritos sobre el fondo del asunto ante el Tribunal Supremo.

Cada año se presentan de 7.000 a 8.000 peticiones ante el Tribunal Supremo de EEUU, de las cuales algo menos de 200 se admiten a trámite (https://www.supremecourt.gov/about/justicecaseload.aspx).

Historia del conflicto

El origen de la disputa radica en la adquisición por parte de la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza del cuadro “Rue St. Honoré, aprés-midi, effet de pluie” del pintor impresionista Camille Pissarro, la cual se encuentra actualmente expuesto en la sede del Museo en Madrid. Dicha obra pertenecía en 1939 a Lilly Cassirer, quien se vio forzada a entregarla a los nazis por un insignificante precio a cambio de un permiso para salir de Alemania. Tras pasar por distintos propietarios, finalmente el cuadro fue adquirido en 1976 por el Barón Thyssen-Bornemisza, el cual a su vez se lo vendió a la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza en el año 1993.

En el año 2000, los herederos de la familia Cassirer descubrieron que el cuadro se encontraba expuesto en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, por lo que comenzó una batalla legal para recuperar su propiedad.

Escribe un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.