Real Hearing. Tan real como en el tribunal


El parón en la licitación, las denuncias de pérdidas millonarias por los bloqueos, las consultas a las comunidades aledañas y las amenazas al medioambiente envuelven el megaproyecto de construcción “Canal del Dique” en Colombia ante una licitación cuyo único postor es la constructora española Sacyr y que ya se ha retrasado tres veces.

El Canal del Dique tiene una longitud total de 115,5 km, que abarca la hidrovía, entre Calamar y la bahía de Cartagena. La ejecución de las obras incluye, entre otros, un sistema de esclusas y compuertas para evitar la entrada no controlada de grandes cantidades de sedimentos y caudal. Dos esclusas estarán en Calamar y Puerto Badel; también tendrá compuertas en Calamar.

El Gobierno de Colombia anunció que la ejecución de estas obras, como su respectivo mantenimiento, se hará a través de una concesión que tendrá un plazo de 15 años; y en la licitación, que se prevé para el próximo 30 de septiembre, después de ser retrasada tres veces, la constructora española Sacyr es la única que opta al proceso.

La semana pasada, un juzgado de Cartagena admitió medidas cautelares interpuestas por el Consejo Comunitario de Comunidades Negras los Olivos de Hato Viejo pidiendo la consulta previa al proceso de licitación y adjudicación (ver “Juez ordenó al Ministerio de Transporte suspender la adjudicación del Canal del Dique“, infobae, 10.09.2022). Por lo que el proceso de adjudicación de las obras del proyecto ha sido suspendido.

Una de las razones escrimidas por las comunidades implicadas es la de: “prevenir los graves daños y perjuicios irremediables, no solo a las comunidades sino también a la naturaleza como sujeto de especial protección, al igual que evitar un detrimento patrimonial a consecuencia de las omisiones en que han incurrido los operadores del proyecto”, según palabras de Adil Meléndez, portavoz de comunidades del Dique, recogidas por diferentes medios colombianos (ej. “Juez ordena suspender adjudicación de megaproyecto del Canal del Dique“, Rcn Radio, 10.09.2022).

El proyecto fluvial

El “Proyecto Ruta Fluvial 5G, Restauración de los Ecosistemas Degradados del Canal del Dique” (Agencia Nacional de Infraestructura) contempla, entre otros:

  • mitigar las consecuencias de los desbordamientos e inundaciones a través del control de sedimentos y de niveles de agua;
  • el acceso a agua potable;
  • la mejora de la navegabilidad; y
  • la restauración de ecosistemas.

La Agencia Nacional de Infraestructura asegura en su página web que: “la entidad adelantó proceso de socialización con comunidades aledañas al área de influencia del canal: más de 250 mesas de trabajo y se protocolizaron 16 procesos de consulta previa, que tuvieron el aval del Ministerio del Interior y el acompañamiento, entre otras entidades como la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República.”

Sin embargo, las comunidades, en concreto la comunidad Negra los Olivos de Hato Viejo explica que: “no hizo parte del estudio que realizó el Ministerio del Interior, respecto de la viabilidad de la consulta previa con relación al proyecto de restauración de los ecosistemas degradados del canal del Dique, pese a que eventualmente su integridad cultural, social y económica se vería afectada con el desarrollo del proyecto; debido a que sus costumbres y desarrollo de vida diaria, así como el del ecosistema de fauna silvestre y piscícolas de la zona, cambiarían”. Según se recoge en el auto de petición de acción de tutela ante el Juzgado de Cartagena (ver “Juez ordena suspender adjudicación de megaproyecto del Canal del Dique“, Angélica María Cassiani Barrios, Alerta Caribe, 10.09.2022).

Las amenazas para las comunidades del Canal del Dique

Áreas de agua más salada con riesgo para la alimentación y economía de comunidades de la zona, las dudas sobre la resolución de los problemas de sedimentación a través de la implementación del proyecto aportadas por la Sociedad Colombiana de Ingenieros, la afectación a la afluencia de peces en el río Magdalena que se reproducen en las ciénagas del canal, inundaciones en otras áreas, daños en los cultivos debidos a la salinidad que podría llegar a aguas subterráneas…

El reportaje de Karen Cortés, Consejo de Redacción, de 22 de octubre de 2021: “Proyecto Canal del Dique: ¿restauración para unos, pérdida e incertidumbre para otros?“, investigación enmarcada dentro del especial “Historias en clave verde. Segunda edición” -Consejo de Redacción con el apoyo de la Deutsche Welle Akademie y la Agencia de Cooperación Alemana, como parte de la alianza Ríos Voladores- describe todas las preocupaciones y posibles situaciones que las comunidades de la zona podrían enfrentar.

El Canal del Dique

El canal del Dique es una bifurcación artificial del río Magdalena, en la Región Caribe de Colombia. Fue construido bajo órdenes de la Época hispánica en Colombia en el siglo XVI para facilitar la navegación entre este río con la ciudad de Cartagena de Indias.

Fue un sistema de ciénagas interconectadas por un pequeño y sinuoso canal natural de desborde, habilitado en 1650 por Don Pedro Zapata de Mendoza para la navegación menor. Durante varios años el Canal fue dado en arrendamiento, pero no recibió el mantenimiento necesario, por lo cual debió ser cerrado en el año 1679. En 1725, Francisco de San Martín y Francisco Herranz y Meñaca realizaron trabajos de mantenimiento y el canal volvió a operar.

Las rectificaciones del Canal se han sucedido a lo largo de la historia, los problemas con las esclusas y los sedimentos, los sucesivos dragados, la rehabilitación impulsada en 1915, la disminución de las curvas que llevaron a reducirlas a 50 en 1984… recorren cada uno de sus barros en una logitud de 116 kilómetros desde Calamar a Bahía de Cartagena (ver “Estudios previos para la contratación de los servicios de consultoría para la elaboración de los estudios y diseños definitivos para construcción de las obras contempladas dentro del plan de manejo hidrosedimentológico y ambiental del sistema del Canal del Dique para la mitigación de los efectos asociados al fenómeno de la “La Niña”” Fondo Adaptación, Bogotá DC, julio 2013).

La tragedia de 2010

La rotura de un dique de control de inundaciones, durante el fenómeno metereológíco de La Niña en 2010, provocó una inundación que es descrita como una de las mayores catástrofes de los últimos años.

La situación provocó el desplazamiento de damnificados, las pérdidas en cultivos e infraestructura fueron inmensas y más de 120.000 personas sufrieron daños.

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