Clifford J. Hendel*, socio fundador de Hendel IDR, despacho especializado en el área de la resolución de disputas internacionales, habla de la situación del sector arbitral en España y del presente que está afrontando el país, en relación con la aceptación del sistema o con el entorno dibujado a raíz de las numerosas demandas de arbitraje de inversiones relacionadas con las energías renovables.

  • ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta el arbitraje internacional?

Que las reformas a los sistemas de arbitraje de inversión y arbitraje deportivo que, probablemente, se verán en los próximos años ayuden a calmar los ánimos, sin salpicar al arbitraje comercial internacional, que goza de bastante buena salud.

  • Según su opinión, ¿cuál ha sido el hito más importante en el sector del arbitraje internacional en 2018?

Quizás el logro más importante es la cada vez mayor atención que se está dando en el sector a cuestiones de diversidad.

  • ¿Qué le espera a España en los próximos años en relación con el arbitraje nacional e internacional?

Ojalá que lo que le espere a España sea el fin de la cierta “bipolaridad” que vive el mercado desde hace tiempo ya: la paradójica coexistencia en la empresa/ejecutivo/abogado español de una sólida aceptación de la institución arbitral para disputas internacionales por un lado, con una cierta resistencia/rechazo para disputas domésticas por el otro.

Ojalá que le espere también éxito en la materialización de la propuesta de creación de una sola institución arbitral para gestionar arbitrajes internacionales en España, y que esta institución pueda llegar a ser el embrión de una Corte española “de referencia” a escala internacional, poniendo fin al “minifundio” actual en el sector.

Ojalá que con el tiempo la jurisprudencia de ciertos de los Tribunales españoles más relevantes, que a veces demuestra cierto desconocimiento y/o desconfianza en el arbitraje, llegue a ser más conocedora y confiada.

Y ojalá que estos cambios, que creo inevitables, se materialicen rápidamente. Solo así España podrá ocupar el sitio en el arbitraje internacional que le corresponde, como puente de referencia entre Europa y las Américas (o gran parte de ellas).

  • ¿Podría valorar la actual situación que enfrenta España ante las numerosas demandas de arbitraje de inversiones en relación con las reformas energéticas de las renovables?

Todo indica prever que los próximos laudos a caer seguirán cayendo a favor de los inversores afectados por las reformas de 2013-2014. La “jurisprudencia” arbitral ha llegado a ser suficientemente “constante” para que se convirtiera en el verdadero caballo de batalla en los arbitraje aún en curso, no la cuestión de responsabilidad sino la del monto de los daños y perjuicios a ser otorgados en cada caso.

A la vez, la sentencia del TJUE en el caso Achmea seguirá impidiendo ejecución en Europa de los laudos, por lo que los inversores seguirán centrándose en la búsqueda y captura de activos de España en el extranjero, en particular en EE.UU..

Hay indicaciones de que el Gobierno español buscará una salida airosa para cerrar este capítulo algo incómodo

Todo ello podría entenderse como una especie de tablas, una situación de bloqueo donde hay muy difícil salida, tipo “la noche de la marmota”. Pero puede que se empiece a deslumbrar cierta luz al final del túnel. Hay indicaciones de que el Gobierno español buscará una salida airosa para cerrar este capítulo algo incómodo. Está claro (¡al menos para mí!) que no sería sensato ni bueno para la imagen de España dejar que esta pelea dure años y más años; ya va siendo hora de pasar página, diría yo.

Lo irónico es que la postura algo agresiva en este campo de la Comisión Europea (por ejemplo, su postura tal como se ha reflejado en la sentencia Achmea y su entendimiento de las consecuencias de la misma en casos bajo la Carta de la Energía, su interpretación de la Doctrina Micula, etc..). Por mucho que pudiera haber sido adoptada con la idea de echar un cable a España y a otros Estados europeos que han tenido que recortar de forma drástica su apoyo a la energía renovable, en la práctica lo que parece que hace es complicar y no facilitar una posible solución global y amistosa.

  • ¿Cuál es la fase más complicada al enfrentar como árbitro un arbitraje?

El principio: el árbitro querrá y deberá ayudar a las partes a confeccionar un procedimiento y calendario apto para el caso, y respetuoso de cuestiones de tiempos y coste. Pero hacer esto resulta complicado cuando el conocimiento del caso es, y tiene que ser, aún muy limitado. Y cuando una u otra de las partes puede que no comparta este deseo.

  • ¿Árbitro o counsel?

¿Y porqué no los dos? Es cierto que poco a poco se puede prever una cierta “especialización” o elección del profesional entre los dos roles. Pero mientras el “double hatting” siga siendo aceptado en el arbitraje (salvo en limitados campos como el deportivo o, eventualmente, el arbitraje de inversión), sospecho que seguirá siendo frecuente.

En la medida que, con los años, profesionales del sector van dejando despachos grandes para dejar espacio para nuevas generaciones y establecerse por su cuenta o en pequeñas “boutiques”, estos profesionales se verán, cada vez más, centrándose en el rol del árbitro.

*Clifford J. Hendel. Nacido y formado en Estados Unidos, el Sr. Hendel posee la doble nacionalidad franco-americana y está admitido para ejercer en Nueva York (1985), Reino Unido y Gales (1995), París (1996) y Madrid (2000), siendo por tanto, simultáneamente Attorney, Solicitor, Avocat à la cour y Abogado. Además, el Sr. Hendel trabaja indistintamente en inglés, español y francés.

Inició su carrera legal como judicial law clerk en el Tribunal Federal para el Distrito de Connecticut al licenciarse en Derecho por la University of Connecticut School of Law (Cum Laude) y graduarse en Económicas en la Weslyan University (Magna Cum Laude). También, cuenta con un Máster en Derecho Deportivo (LLM Global Sports Law) del Instituto Superior de Derecho y Economía (ISDE).

A continuación, trabajó durante diez años primero, como asociado y luego, como Of Counsel en las oficinas de Nueva York y Paris de una firma líder a nivel global. En las siguientes dos décadas, fue socio de un despacho boutique español, sito en Madrid, donde ha desarrollado una práctica transaccional y contenciosa internacional (como abogado, árbitro y mediador). Tiene una dilatada experiencia en operaciones internacionales de financiación, especialmente operaciones de financiación garantizadas y otras financiaciones estructuradas y apalancadas, y en operaciones internacionales de fusiones y adquisiciones.

En el área de arbitraje internacional, actúa regularmente como abogado, árbitro único, co-árbitro y presidente en diversos procesos arbitrales administrados por instituciones tales como la International Chamber of Commerce (ICC), la London Court of International Arbitration (LCIA), el Tribunal Arbitral du Sport (TAS), del Basketball Arbitral Tribunal de la FIBA (BAT), del Sports Resolutions (UK) Panel y la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio e Industria de Madrid (CAM).

Entre otros, ha sido reconocido como “Recommended Individual” en el área de Arbitraje in Chambers & Partners, The Legal 500 EMEA y European Legal. Ha recibido la distinción especial como “Most in demand arbitrator” in Chambers & Partner Global Guide en todos los años desde 2009. Asimismo, está incluido entre los “Best Lawyers in Spain” del directorio Best Lawyers en las categorías de Arbitraje Internacional, Arbitraje/Mediación y Corporate/M&A en todos los años desde 2010. Además, le han sido otorgadas numerosas recomendaciones similares por parte de Leaders League y Who’s Who Legal.

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