En opinión de Ben Sanderson (Of Counsel DLA Piper Spain): “Habrá dos principales tendencias. Primero, creo que las cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) seguirán dominando el paisaje en 2023. Las exigencias legales y comerciales para que las empresas alcancen las cero emisiones netas exigen una revisión de contractos en muchos sectores.

Por otro lado, las compañías son cada día más conscientes de sus responsabilidades con respecto a los derechos humanos de los trabajadores en su cadena de suministro que presenta riesgos adicionales para cualquier negocio internacional. En los últimos años, hemos visto un crecimiento constante de reclamaciones vinculadas con cuestiones ASG, y es una tendencia que va a dispararse en 2023.

Segundo, 2023 va a ser el año de la financiación por parte de terceros en Iberoamérica. Con la crisis económica global y el riesgo de una recesión profunda y prolongada, las empresas tendrán que resistir  contra viento y marea. Con recortes en los presupuestos legales, las empresas – incluso las más grandes – van a recurrir a la financiación por terceros para seguir presentando demandas de arbitraje sin que ello afecte a su liquidez.”

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