Perspectivas in house de la eficiencia en arbitraje internacionales“, debate enmarcado en el Open de Arbitraje 2021 celebrado el 7 de octubre, puso sobre la mesa las prioridades y necesidades de los equipos jurídicos de las empresas cuando tienen que compartir con abogados externos espacio, trabajo, inquietudes, know-how o esfuerzo en relación a un arbitraje.

La sesión fue moderada por Ben Sanderson, Of Counsel de Arbitraje Internacional de DLA Piper., que mantuvo un dinámico debate con María Gil-Carcedo de Morales, Asesoría Jurídica, responsable Área Contenciosa CEPSA, Paloma Castro Hernández, Legal Counsel, Disputes Management en Técnicas Reunidas, Javier Torres Gella, director de la Asesoría Jurídica de ADIF, y Borja García Ruiz, director de los Servicios Jurídicos del Negocio Global de Redes de Iberdrola.

María Gil-Carcedo de Morales habló sobre la relación entre in house y asesores externos: “En Cepsa organizamos un solo equipo entre abogados internos y abogados externos, porque es importante que el abogado externo conozca la empresa. Después se fija la estrategia para buscar la mejor solución jurídica.” Del abogado externo buscan actitud constructiva en un ambiente de confianza, adaptación a un equipo multidisciplinar o transmisión de tranquilidad para rebajar el estrés.

La importancia de la figura del árbitro

En relación con el proceso de selección del árbitro, para Gil-Carcelo de Morales: “Es fundamental la opinión del abogado externo sobre el profesional designado”, y destacó diferentes circunstancias valoradas en el árbitro como: disponibilidad, trato, tiempo en dictar un laudo, perfil más técnico o jurídico…

Paloma Castro Hernández describió el arbitraje como un objetivo más de negocio; y lo esencial para ella respecto al control financiero es la previsibilidad: “cómo y cuándo nos van a pagar”. Para la abogada: “Es difícil pactar un presupuesto cerrado, pero vamos viendo caso por caso esta planificación.” Y destacó como esencial que el abogado externo “dé mucho input sobre el desarrollo del trabajo pericial.”

Apeló por el uso de otros métodos anteriores al arbitraje como la negociación o la mediación, y por hacer un esfuerzo en ceñirse al contrato y a la normativa nacional.

Borja García Ruiz criticó la falta de planificación. Como parte del trabajo en equipo explicó que: “Los escritos deben estar editados entre internos y externos por la existencia de relación estrecha.” Para el abogado de Iberdrola: “El presupuesto es muy relevante, hacemos una aproximación para tratar de ser imaginativos y buscamos objetivizar el proceso de adjudicación. Tenemos un sistema de facturación que puede identificar ciertas desviaciones y además nos da datos para futuros presupuestos.”

Consideró clave la eficiencia del procedimiento y las iniciativas de las cortes hacia conseguir ese arbitraje eficiente. García Ruiz pidió que: “Los árbitros interioricen estos aspectos de eficiencia.” Y finalmente para subrayar la importancia en el cumplimiento de tiempos y fases, alabó también los procedimientos abreviados poniendo el ejemplo de una experiencia reciente en un arbitraje de emergencia que se desarrolló con vistas en 24 horas.

Javier Torres Gella explicó que es “esencial crear un equipo de trabajo coordinado para construir un relato real sobre la situación de la empresa”. Según el abogados buscan tener abogados de confianza respecto al sector de interés y valoró el arbitraje desde la confianza creada y la emisión de laudos de excelencia: “Necesitamos confiar en esas cortes españolas que tienen una relevancia muy importante en la designación de los árbitros.” Defendió la inclusión de la segunda instancia en el arbitraje y la revisión del laudo ante procedimientos “en los que te juegas muchísimo”.

Escribe un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.