En una entrevista realizada por la abogada y árbitro Nazareth Romero para el programa «Sede Arbitral» de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), Luis Martí Mingarro, presidente del Centro Iberoamericano de Arbitraje (CIAR), habla, entre otros, de los comienzos del Centro y del porqué de una institución como CIAR, de la historia del arbitraje en España y en Iberoamérica o de la actualidad del sistema. Y destaca la importancia de saber competir: «Muchos nos ven como una competencia abierta… pero es que el arbitraje tiene cada vez más demanda para centenares de miles de firmas operativas, porque la globalización es un hecho», explica el presidente de CIAR.

«La Secretaría General Iberoamericana (Segib) impulsa CIAR porque es un Centro Iberoamericano. Defiende el espacio jurídico iberoamericano, no la preeminencia española ni su protagonismo. Un empresario de cualquier parte de Iberoamérica debe saber que acude a una Corte de la región, dónde va a encontrar árbitros de calidad, presupuesto asequible y tiempos competitivos.»

Sobre la tecnología

«CIAR ha nacido en 2015 y el uso de la tecnología está en su ADN. Todos nuestros socios y sus países tienen élites jurídicas totalmente homologables y nadie nos debemos creer especiales características. Entre todos sumamos y aportamos al Centro y a su desarrollo.»

Arbitraje al alcance de todos

Busquemos la concordia por los caminos que el derecho nos brinda.

«En la escala de valores de los abogados siempre hemos dicho que la primera obligación del abogado moral y ética es la búsqueda de la concordia. Busquemos la concordia por los caminos que el derecho nos brinda. El arbitraje es una herramienta fácil, que está al alcance de todos y que evita tener que poner en marcha el aparato de la Justicia y de los poderes públicos.»

«A veces, el justiciable se apasiona en la búsqueda de una Justicia solemne que arrincone al adversario. Cuando los conflictos son entre partes en igualdad, el arbitraje provee de caminos esperanzadores. El abogado debe indicar a su cliente sus puntos fuertes y débiles, y el arbitraje puede dar una salida ajustada a derecho, pero acoplada en la cercanía del arbitraje.»

El laudo

«Emitir un laudo es un momento de especial responsabilidad. Depositario de dos o más personas en conflicto que esperan que lo hagas bien. Tienes que convencer, incluso al que no le das la razón.»

 

Escribe un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.