Karima Sauma es la directora ejecutiva del Centro Internacional de Conciliación y Arbitraje de la Cámara Costarricense Norteamericana de Comercio (AmCham CR). Además, es profesora de Arbitraje Internacional en la Universidad ULACIT y directora académica de la “Especialización en Arbitraje CICA-ULACIT”. Anteriormente, fue asesora en el Ministerio de Comercio Exterior, donde formó parte del equipo de defensa de Costa Rica en los casos de arbitraje internacional presentados al amparo de acuerdos internacionales de inversión, así como de tratados de libre comercio. Antes de unirse al equipo del Ministerio, trabajó como parte del Grupo de Arbitraje Internacional de Freshfields Bruckhaus Deringer en Washington, DC.

Karima cuenta con una Licenciatura en Derecho con honores de la Universidad de Costa Rica y con un LLM de la Universidad de Columbia en Nueva York, donde obtuvo el título de Harlan Fiske Stone Scholar. Actualmente, se encuentra habilitada para ejercer derecho en Costa Rica y en el Estado de Nueva York.

1 ¿Cuál es la situación del arbitraje en Costa Rica?

En Costa Rica tenemos una ley de arbitraje doméstico desde 1998, y una ley sobre arbitraje comercial internacional, basada en la Ley Modelo de la CNUDMI, desde el 2011. Esto hace que el arbitraje doméstico esté mucho más consolidado que el arbitraje comercial internacional. Sin embargo, existe un gran respeto hacia el arbitraje por parte de las cortes locales, lo que, entre otras razones, hace a Costa Rica un lugar propicio para llevar a cabo arbitrajes de todo tipo. Además, gracias a su estabilidad política, social y económica, a su respeto por el estado de derecho y a su posición geográfica privilegiada, Costa Rica es conocida, cada vez más, como un lugar ideal para llevar a cabo arbitrajes internacionales.

En el ámbito del arbitraje de inversión, Costa Rica ha sido demandada en 10 ocasiones; no obstante, el país tiene un balance positivo en cuanto a los resultados de estos casos, lo cual ha resaltado el respeto al estado de derecho que caracteriza al país.

2 ¿Qué papel cree que juega el ámbito académico, o debería jugar, en el desarrollo actual del arbitraje?

El ámbito académico juega un papel vital en el desarrollo del arbitraje. En regiones como la centroamericana, donde el arbitraje todavía está despegando, es sumamente importante que se invierta en capacitar a los abogados para que sepan qué es el arbitraje, cómo funciona, y cómo podrían utilizarlo en su práctica profesional.

Tradicionalmente, en Costa Rica, los métodos de resolución alterna de conflictos no se incluían en los programas de estudio de las principales universidades, lo que causaba que los abogados no salieran preparados para utilizar estos mecanismos. Esto a su vez hacía que no se utilizaran estas herramientas por desconocimiento.

Por esto, por ejemplo, desde el CICA creamos el año pasado, en conjunto con la Universidad ULACIT, la primera especialización en arbitraje en Costa Rica que incorpora cursos de arbitraje internacional. Además, ésta es 100% en línea, lo que permite que estudiantes de cualquier parte de la región se inscriban y aprendan más sobre estos temas. Este ha sido un gran paso para la formación de profesionales que luego podrán aportarle positivamente al mundo del arbitraje.

De igual manera, es importante la educación, investigación y capacitación continua para que así se pueda seguir desarrollando el arbitraje, y éste pueda tener cada vez actores más variados y diversos que le puedan aportar positivamente.

3 ¿Cuáles cree que son los retos actuales más importantes para las instituciones arbitrales?

Los retos actuales son varios.

Primero, y me parece que es el principal reto, es combatir la desinformación y los mitos que se generan alrededor del arbitraje. Muchas veces, el poco conocimiento que tienen las personas sobre estos temas se debe a alguna noticia malintencionada o amarillista. En la mayoría de los casos, la información adecuada y veraz no es la que se disemina, por lo que las instituciones arbitrales tienen el reto de contrarrestar esto.

Si no tenemos partes que se sienten cómodas con incluir cláusulas arbitrales en sus contratos es imposible avanzar.

El segundo reto, que además está estrechamente ligado al primero, es el de educar. Si no tenemos abogados preparados para llevar este tipo de procesos, ni partes que se sienten cómodas con incluir cláusulas arbitrales en sus contratos, es imposible avanzar.

El tercero es atender y solucionar algunos de los reclamos más recurrentes en torno al arbitraje por parte de los usuarios, como son:

  • el tema de la rapidez de los procesos,
  • los costos y
  • la diversidad en la selección de árbitros.

Por último, existen muchas instituciones arbitrales, pero éstas deben buscar maneras creativas y efectivas para diferenciarse de las demás. No es una tarea fácil, pero es lo que hará que se presten cada vez mejores servicios y más especializados.

4 ¿Cree que la búsqueda de diversidad en arbitraje internacional está justificada?

La búsqueda de diversidad en arbitraje internacional no es solo justificada, si no que es necesaria y urgente. Si queremos que el arbitraje internacional sea un fenómeno mundial que realmente incorpore partes de todas las regiones y con múltiples trasfondos, los decisores (árbitros) deben reflejar esta diversidad.

¿cómo puedo yo, desde mi trinchera, contribuir al avance de la diversidad en el arbitraje internacional?

En los últimos años hemos vistos cómo han surgido múltiples organizaciones e iniciativas que impulsan la participación de mujeres y otros sectores tradicionalmente excluidos en el arbitraje internacional; sin embargo, lamentablemente, todavía hay mucho camino por recorrer. Es un tema que debe mejorar no solo para reforzar la credibilidad del sistema, sino también porque es algo que mejora los procesos y refleja de una manera más adecuada la realidad mundial. Además, esto le abre paso a nuevos profesionales que le podrían aportar muchísimo al mundo del arbitraje internacional, pero que en estos momentos se encuentran involuntariamente al margen. Por esto, es imperativo que todos los que estemos activos en el mundo del arbitraje nos preguntemos: ¿cómo puedo yo, desde mi trinchera, contribuir al avance de la diversidad en el arbitraje internacional?

5 ¿Cuáles son a su juicio los principales retos que enfrenta a corto y medio plazo el arbitraje doméstico en su país?

Los principales retos para el arbitraje doméstico en Costa Rica tienen que ver mucho con los temas de desinformación y educación mencionados arriba. Lamentablemente, por la falta de inclusión en los programas académicos, es relativamente poca la gente que en realidad sabe cómo llevar un arbitraje y cuáles son sus ventajas. Esto está mejorando, pero sigue siendo un proceso. Es responsabilidad nuestra ahora seguir con los programas de educación e información para que cada día sean más los que conocen sobre arbitraje y lo saben utilizar.

De igual manera, a raíz de la emisión de algunos laudos que involucraban al Estado y que se convirtieron en muy mediáticos, se han generado muchos mitos alrededor del arbitraje. Esto ha hecho que algunos actores, que no conocen sobre la materia, la vean con ojos de desconfianza. Es nuestra labor, ahora, volver a generar esta confianza e impulsar una discusión más transparente y constructiva sobre estos temas.

6 ¿Cómo valora la situación actual del arbitraje de inversiones?

Indudablemente, no importa la posición que se tenga con respecto al arbitraje de inversión, éste se encuentra en medio de una transformación que cambiará, para bien o para mal, la manera en que se concibe y practica alrededor del mundo. Sin embargo, me parece que hay dos corrientes principales en estos momentos:

  • Por un lado, tenemos los países que se puede decir son “veteranos” en el tema, que han incorporado esta posibilidad en sus tratados desde hace mucho tiempo, que son signatarios del Convenio del CIADI, y que ya han tenido experiencia significativa con casos de esta índole. Estos países son parte de los que están liderando el cambio de modelo, y que están buscando alternativas a lo que se ha venido utilizando hasta el momento.
  • Por otro lado, tenemos a los países que, en los últimos años, apenas se han estado sumando al arbitraje de inversión como lo conocemos ahora, y que están llegando a tener una posición como la que tenían los otros países hace algunos años.

De cualquier manera, el sistema se está transformando. Lo vemos en la renegociación o reformulación de varios acuerdos de inversión, en el planteamiento innovador de otros nuevos, y en la modificación de las reglas de arbitraje de instituciones arbitrales líderes. Estos cambios responden sin duda en gran medida a las exigencias de los Estados, que son los que al final del día moldean este mecanismo y dictan sus pautas. Lo que va a ser interesante es ver qué resulta de todas las iniciativas que se encuentran actualmente sobre la mesa.

7 El Centro Iberoamericano de Arbitraje (CIAR), patrocinador de esta revista, pretende, entre otros objetivos, atraer y fomentar el protagonismo de las instituciones arbitrales iberoamericanas en la región. Como directora de CICA-Amcham Costa Rica, ¿qué pasos cree que se podrían dar para impulsar esta iniciativa?

Es una iniciativa muy loable, y una que definitivamente apoyamos. Entre los pasos que considero relevantes, está el establecer alianzas entre las instituciones de la región para así poder unir esfuerzos en pro del arbitraje. Me parece que debe ser un esfuerzo de todos el de promover el arbitraje, así como otras herramientas de resolución alterna de conflictos, por lo que la coordinación y el apoyo mutuo es vital. De esta manera, se pueden desarrollar planes de acción que incluyan la capacitación de cortes locales, y la diseminación de información veraz y explicativa sobre las ventajas del arbitraje, el procedimiento y las posibilidades que ofrece, entre otras iniciativas.

Escribe un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.