El Corporate Europe Observatory (CEO) y el Transnational Institute (TNI) han publicado el informe “Un Tratado para gobernarlos a todos” que critica el Tratado sobre la Carta de la Energía (TCE) como herramienta de poder de las corporaciones para frenar la transición energética y al sistema de arbitraje por el pequeño número de árbitros y despachos implicados.

El informe “One Treaty to Rule them All” carga especialmente y desde su inicio contra las disposiciones del TCE relacionadas a la protección de las inversiones extranjeras en el sector de la energía, el sistema de solución de controversias inversor-Estado (ISDS).

25 árbitros y 5 bufetes

A destacar especialmente y relacionadas directamente con el arbitraje las conclusiones 13 y 14 del informe que critican que:

  • apenas 25 árbitros acaparen el 44% de los casos presentados y, además muchos de ellos sean asesores jurídicos en otras disputas relacionadas con tratados de inversión; o
  • que solo cinco bufetes estén implicados en casi la mitad de todas las demandas de arbitraje conocidas en el marco del TCE.

También es criticada la figura del Third Party Funding o financiación de terceros por su supuesta relación con un incremento de los costes asumidos por los Estados; y el arbitraje de la Camára de Comercio de Estocolmo (SCC) se describe como opaco, susceptible a los conflictos de interés y más sesgado en contra de los Estados que otras instancias.

el arbitraje de la SCC se describe como opaco, susceptible a los conflictos de interés y más sesgado en contra de los Estados

Los autores explican que el TCE “otorga a las grandes empresas un enorme poder sobre nuestros sistemas energéticos, como la facultad de demandar a los Gobiernos, lo cual podría entorpecer la transición hacia las energías renovables”.

Se critica un cierto secretismo del acuerdo en relación con la gran oposición que ha obtenido el ISDS en tiempos recientes.

El informe destaca un total de 20 conclusiones principales:

  1. Ningún acuerdo de comercio e inversión del mundo ha dado lugar a más demandas entre inversores y Estados que el TCE.
  2. En los últimos años, el número de demandas de inversores en virtud del TCE se ha disparado.
  3. Más recientemente, los inversores han empezado a utilizar el TCE para demandar a países de Europa Occidental.
  4. Cada vez hay en juego más dinero de los Estados y los contribuyentes.
  5. Las grandes empresas reclaman indemnizaciones por la pérdida de ‘beneficios futuros’.
  6. A los Gobiernos se les ha condenado a pagar o bien han accedido a pagar más de 51.200 millones de USD en concepto de daños, procedentes de fondos públicos.
  7. La mayoría de los inversores que han interpuesto demandas en virtud del TCE provienen de Europa Occidental.
  8. La mayoría de las demandas en el marco del TCE son controversias dentro de la UE, pero eluden los tribunales de la Unión.
  9. El TCE es propenso a ser objeto de abuso por parte de empresas pantalla o fantasma (mailbox companies).
  10. El TCE cada vez está siendo más utilizado por inver­sores financieros especulativos.
  11. El TCE es una herramienta poderosa en manos de grandes compañías de petróleo, gas y carbón para disuadir a los Gobiernos de efectuar la transición hacia la energía limpia.
  12. El TCE se puede utilizar para arremeter contra los Gobiernos que persiguen reducir la pobreza energética y lograr que la electricidad sea accesible.
  13. Un pequeño número de árbitros domina la toma de decisiones en el contexto del TCE.
  14. Cinco bufetes de abogados de élite han estado implicados en casi la mitad de todas las demandas de inversores conocidas en el marco del TCE.
  15. Los financiadores de terceras partes cada vez están más consolidados en los arbitrajes celebrados en el marco del TCE.
  16. Hay cierta inquietud sobre las operaciones en beneficio propio y la corrupción institucionalizada en los órganos que administran las controversias del TCE.
  17. Empresas contaminantes y abogados de inversión con ánimo de lucro disfrutan de un acceso privilegiado a la Secretaría del TCE.
  18. Muchos países de todo el mundo están a punto de adherirse al TCE.
  19. Entre los posibles nuevos Estados signatarios del TCE predomina una falta de conciencia alarmante acerca de los riesgos políticos y financieros que entraña el Tratado.
  20. El proceso de ampliación se está promoviendo de forma agresiva desde la Secretaría del TCE, la UE y la industria del arbitraje.

Se trata de un informe completo que contiene interesantes capítulos como el del análisis sobre la expansión hacia África, Asia y América Latina o el epígrafe relacionado con los inversores demandantes (3.2 Inverstors who have filed ECT lawsuits).

Ver informe completo: “One Treaty to Rule Them All“, Published by Corporate Europe Observatory (CEO) and the Transnational Institute (TNI). Autoras: Pia Eberhardt, Cecilia Olivet & Lavinia Steinfort.

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