Real Hearing. Tan real como en el tribunal


El Gobierno guatemalteco no quiere asumir los riesgos de una posible pérdida del arbitraje de inversiones que presentó la minera estadounidense Kappes, Cassiday & Associates, propietarios de la compañía minera Exmingua (Esploraciones Mineras de Guatemala), el pasado mes de diciembre ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi) por 300 millones de dólares.

La incertidumbre sobre las inversiones, el desgaste durante el procedimiento, el impacto de la suspensión de los trabajos de la minera desde 2016 son algunas de las razones esgrimidas por el ministro de Economía guatemalteco Acisclo Valladores para llegar a un arreglo ante el monto reclamado por la suspensión de la licencia a Exmingua para trabajar en la mina Tambor.

El atractivo para la inversión es la principal razón que presenta el ministro de Economía, y acepta el caso como una oportunidad para replantear discusiones sobre el sector minero, “evaluar si las regalías son suficientes o cambiar la ley y analizar el impacto sobre las comunidades” (según información recogida en “Demanda contra el Estado de Guatemala por suspensión de operaciones de mina causa desgaste y complica promoción de la inversión“, AGN, 26.02.2019).

Ahora el Ministerio de Energía y Minas (MEM) elabora una hoja de ruta para realizar la consulta a comunidades locales sobre el proyecto minero Progreso VII Derivada -mina El Tambor- en La Puya. Esta nota será trasladada a diputados del Congreso de la República para avanzar hacia una solución del conflicto (ver “MEM definirá hoja de ruta para consulta“, Brenda Jiguan, Diario de Centro América, 27.02.2019).

Cronología del conflicto

En 2012, los vecinos de las comunidades cercanas al proyecto minero comenzaron sus protestas con el bloqueo de los accesos a la mina de oro el Tambor. A partir de ese momento graves denuncias contra los derechos humanos se dieron en la prensa, se relacionaban con la resistencia contra el trabajo en la mina. Una de las más graves tuvo lugar en septiembre de 2013 contra la comunidad maya de Nacahuil: once personas fueron asesinadas (ver “Masacre en la comunidad maya kakchikel de Nacahuil, opositora a la Mina El Tambor“, Diagonal, 09.09.2013).

En 2016, el Tribunal Supremo suspendió las actividades mineras tras una demanda presentada por la ONG Calas, en la que invocaba el no cumplimiento del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales. Concretamente, el Artículo 15 del referido Convenio dice:

  1. “Los derechos de los pueblos interesados a los recursos naturales existentes en sus tierras deberán protegerse especialmente. Estos derechos comprenden el derecho de esos pueblos a participar en la utilización, administración y conservación de dichos recursos.
  2. En caso de que pertenezca al Estado la propiedad de los minerales o de los recursos del subsuelo, o tenga derechos sobre otros recursos existentes en las tierras, los gobiernos deberán establecer o mantener procedimientos con miras a consultar a los pueblos interesados, a fin de determinar si los intereses de esos pueblos serían perjudicados, y en qué medida, antes de emprender o autorizar cualquier programa de prospección o explotación de los recursos existentes en sus tierras. Los pueblos interesados deberán participar siempre que sea posible en los beneficios que reporten tales actividades, y percibir una indemnización equitativa por cualquier daño que puedan sufrir como resultado de esas actividades.”

A finales de mayo de 2017, el Tribunal Constitucional dictaminó que el Ministerio de Energía y Minas guatemalteco no consultó a las comunidades locales en el momento de aprobar el permiso para el proyecto, por lo que violó los derechos de las comunidades indígenas cercanas, como fue el caso del pueblo La Puya.

Grupos empresariales manifestaron su desacuerdo con la orden del tribunal pidiendo su revocación por considerarla inconsistente.

Escribe un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.