Hace unas semanas los talibanes se hicieron con el control de Afganistán y expulsaron a los anteriores dirigentes. En varias de sus intervenciones han pedido al mundo que confíe en ellos para atraer la inversión internacional. Rusia y China parecen haberse posicionado y en el punto de mira están las grandes reservas afganas de cobre y minerales.

Los retos de los talibanes son sociales, entre otros, la comunidad internacional está pendiente del trato a las mujeres afganas, y económicos, necesitan la confianza internacional para reconstruir un país asolado y en grave crisis financiera.

A finales de agosto, Zabihulla Mujahid, portavoz de los talibanes, invitó a los inversores extranjeros a invertir en un Afganistán estable y seguro. A principios de septiembre el mismo Mujahid confirmaba, en una entrevista para el periódico italiano La Repubblica, el interés de China por invertir y reconstruir el país y lo describía como su socio más importante al tiempo que deseaba que Italia reabriera su embajada en el país,  (ver “Afghanistan, il portavoce dei talebani Zabiullah Mujahid: “Chiediamo all’Italia di riconoscerci. La Cina ci finanzierà”“, Mattia Sobi, La Repubblica, 01.09.2021).

China y Rusia: Relaciones de buena vecindad y cooperación con Afganistán

El portavoz del gobierno afgano, que mostró su interés abiertamente por la iniciativa Belt & Road (la nueva ruta de la seda), explicó que sus minas de cobre se pueden volver a poner en funcionamiento y modernizar con la financiación china que confían que pueda ser el hilo que los una a la comunidad internacional.

El embajador chino Geng Shuang, en su discurso ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el 30 de agosto de 2021, ya anunció las intenciones de su país de: “seguir desarrollando relaciones de buena vecindad y cooperación con Afganistán y de desempeñar un papel constructivo en la reconstrucción pacífica de Afganistán”. Asimismo, el portavoz de Asuntos Exteriores chino Wang Wenbin también ha afirmado recientemente que están preparados para mantener comunicacón con Afganistán (“China endorses the Taliban government in Afghanistan“, The Hindu, 08.09.2021).

Las reservas mineras de Afganistán también están en el centro del interés ruso, así lo atestiguaron las declaraciones del embajador ruso Dmitry Zhirnov recogidas por The Economic Times en “Taliban ready to let Moscow exploit mineral resources in Afghanistan“, 27.08.2021.

Otro socio al que los talibanes apuntan directamente es Rusia. Su presidente Vladimir Putin ya aclaró poco después de la decisión de retirada que era una realidad con la que había que trabajar. Al contrario que el resto de embajadas extranjeras, la rusa, junto a la china y a la pakistaní, permanece abierta en Kabul y el embajador ruso se reunió con un representante talibán apenas dos días después de la retirada. Sobre la posición rusa merece la pena leer el reportaje de Petr Kozlov y Anna Rynda para la BBC: “Afghan crisis: Russia plans for new era with Taliban rule“, 21.08.2021.

En los próximos meses veremos cómo se distribuye el poder en Asia, y está claro que Rusia y China juegan papeles protagonistas.

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