Real Hearing. Tan real como en el tribunal


Las compañías italianas Astaldi, Ghella y Webuild están envueltas en un arbitraje con Venezuela y el Instituto Autónomo de Ferrocarriles por deudas relacionadas con un proyecto de construcción de vías ferroviarias. El arbitraje fue presentado en 2019 ante la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI).

El agravamiento de la crisis venezolana llevó al grupo a reconocer grandes pérdidas por deterioro en el período entre 2017 y 2019 por lo que se inició un procedimiento de arbitraje internacional en junio de 2019, según reporta Astaldi en su Informe anual financiero de 2019.

El arbitraje: inicios y conflicto

El 13 de junio de 2019, Astaldi, Ghella y Webuild, miembros del Consorzio di Imprese Italiane, solicitaron un arbitraje, de acuerdo con las reglas de la CCI, contra Venezuela y el Instituto Autónomo de Ferrocarriles del Ministerio de Transporte. El arbitraje se solicitó por el impago de los trabajos realizados, así como una indemnización por daños y perjuicios derivados de la ejecución irregular del contrato y por otras cuestiones relacionadas a los proyectos de construcción de los tramos de líneas ferroviarias Puerto Cabello-La Encrucijada y San Juan De Los Morros-San Fernando de Apure y Chaguaramas-Cabruta.

El tribunal

El consorcio designó al árbitro José Rosell y Venezuela a Deva Villanúa. Los co-árbitros eligieron al presidente del panel de acuerdo con las partes: João Bosco Lee.

La deuda de Venezuela

Según el informe citado, el consorcio tendría créditos comerciales y activos contractuales adeudados por el gobierno venezolano por un total de 433 millones de euros. Aunque expone que dada la situación macroeconómica de Venezuela y la incertidumbre sobre la situación social y política, se considera prudente determinar un importe recuperable de los activos financieros de 52 millones de euros.

Escribe un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.