Entre las negociaciones sobre el nuevo acuerdo comercial entre la UE y México que tuvieron lugar la semana pasada en Ciudad de México, se debatió el sistema de solución de conflictos entre inversores y Estados, en el que se estaría contemplando rechazar el arbitraje internacional.Las negociaciones han concluido en las áreas de competencia, pequeñas y medianas empresas, transparencia, sanitarias, buenas prácticas regulatorias, comercio y desarrollo sostenible.

Según la información recogida por El Universal (ver “Europa puede participar en licitaciones estatales“, Maria.saldana@eluniversal.com.mx, 17.01.2018), el Gobierno mexicano habría aceptado explorar diferentes esquemas de solución de controversias inversor-Estado, entre los que se incluiría la regulación bilateral, dejando de lado el arbitraje internacional.

En el comunicado de la Comisión Europea se explica que: “Es necesario seguir trabajando en una serie de cuestiones, relacionadas tanto con el acceso a los mercados como con las normas, incluidas las indicaciones geográficas y la protección de la inversión“.

Las conversaciones hacia la consecución del acuerdo, que se iniciaron en mayo de 2016, proseguirán en breve en Bruselas.

Críticas al sistema de arbitraje

Durante la primera ronda de negociaciones de mayo de 2016, tuvieron las primeras críticas al sistema de arbitraje de inversiones propuesto por la UE acusándolo, tal y como se hizo con el TTIP, de desproteger a los gobiernos ante las demandas multimillonarias de empresas.

El Transnational Institute (TNI), instituto internacional de investigación e incidencia política, publicó el informe  “Desenmascarados: Los derechos corporativos en el renovado TLC México-Unión Europea“, en el que se denunciaban la incapacidad de los Gobiernos para “adoptar medidas concebidas a proteger a personas y medio ambiente”.

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