La retirada de la medalla de bronce a la gimnasta estadounidense Jordan Chiles y su concesión a la rumana Ana Barbosu, decisión tomada por un panel de árbitros del Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAD) durante los Juegos Olímpicos de París, ha desencadenado un alud de protestas que denuncian el posible conflicto de interés del presidente del panel, Hamid Gharavi, quien ha representado a Rumanía en varios arbitrajes de inversión. Todo a pesar de que el TAD ha aclarado que Gharavi reveló su trabajo para el país y las partes no ofrecieron objeción antes de las audiencias.
Una de las imágenes más icónicas de los Juegos Olímpicos de París ha sido el podio del ejercicio de suelo en el que la brasileña Rebeca Andrade conseguía el oro y las estadounidenses Simone Biles y Jordan Chiles, la plata y el bronce, respectivamente. Biles y Chiles reverenciaban a Andrade mientras el desconsuelo reinaba en el banquillo rumano con el espejismo de un bronce que se les escurrió de las manos, tras la reclamación, cuatro segundos fuera del minuto regulado, de la entrenadora de Chiles por la calificación del nivel de dificultad del ejercicio.
La impugnación por parte de Rumanía de la medalla de bronce a Jordan Chiles no tardaría en llegar ante el Tribunal de Arbitraje del Deporte y el panel designado para laudar sobre el caso decidió retirar el metal a la estadounidense para dárselo a la rumana Ana Barbosu. Tras la decisión de no reconsiderar el laudo, las acusaciones de conflicto de interés sobre uno de los miembros del tribunal, Hamid Gharavi, han copado la prensa estadounidense.
Los árbitros, según el Reglamento del Tribunal de Arbitraje del Deporte, deben revelar los posibles conflictos de interés antes de que comiencen las audiencias. El TAD, a través de un correo electrónico, aclaró al medio The New York Times, que Hamid Gharavi había revelado su trabajo con Rumanía a las partes y que ninguna presentó objeciones (ver “Head of Panel That Ruled Against Jordan Chiles Represents Romania in Other Cases“, 14.08.2024).
Los arbitrajes de Gharavi y Rumanía
Hamid Gharavi, de nacionalidad francesa e iraní, o la firma de la que es socio, Derains & Gharavi, han participado en varios arbitrajes de inversiones en los que figura Rumanía como Estado demandado. En concreto, el abogado y árbitro internacional, se desempeñó como coárbitro designado por Rumanía en 2010 en un procedimiento del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) de las empresas estadounidenses Hassan Awdi, Enterprise Business Consultants, Inc. y Alfa El Corporation; y como counsel de Rumanía en un arbitraje de inversiones CIADI iniciado en 2016 por la compañía danesa Nova Group Investments.
También en CIADI, la firma Derains & Gharavi ha representado a Rumanía en otros arbitrajes de inversión como los de las compañías chipriotas de energías renovables EP Wind Project, registrado en 2020, y Aderlyne Limited, registrado en 2022.







