Vodafone ha obtenido un arbitraje de millones de dólares a India ante un tribunal de la Corte Permanente de Arbitraje que ha declarado al país responsable de reclamaciones derivadas de un impuesto retroactivo a las transacciones.

El arbitraje se sometió a las reglas de la Comisión de Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (Uncitral) y la institución que lo ha administrado ha sido la Corte Permanente de Arbitraje (CPA). El tribunal ha sido formado por cuatro árbitros: el presidente Franklin Berman (UK), R C Lahoti (Indio) y Rodrigo Oreamuno (Costa Rica), designados por India, e Yves Fortier (Canadá), designado por Vodafone (Fuente: Investmente Policy Hub).

En el laudo se estiman las pretensiones del inversor, al considerar que la exigencia de impuestos por la operación de adquisición de otra gran compañía de telecomunicaciones vulneró el estándar de Trato Justo y Equitativo reconocido en el Tratado Bilateral de Inversiones entre los Países Bajos y la India de 1995.

Antolín Fernández Antuña, abogado experto en arbitraje y fiscalidad internacional con expertise en el sector de las telecomunicaciones, opina sobre la decisión que: “si bien el laudo que resuelve la disputa no es público a la fecha, de lo que ha trascendido se desprende que este arbitraje resulta de especial interés por varios motivos, entre ellos: que se refiere a actos administrativos derivados de una modificación legislativa que, a su vez, viene a rectificar el criterio sentado por la doctrina del propio Tribunal Supremo y sus efectos; y que el arbitraje se inicia contra la exigencia por parte de las autoridades tributarias de impuestos, afectando de este modo a la soberanía fiscal del Estado”.

Origen de la disputa

El origen de la disputa está en la adquisición en 2007 por parte de Vodafone de Hutchison Whampoa con sede en India, la compañía de telecomunicaciones adquirió el 67% de participación en la empresa india Hutchison Essar Limited (HEL) por 11.000 millones de dólares. La operación se realizó a través de la adquisición de una sociedad radicada fuera de la India, que a su vez ostentaba la titularidad de la operadora india adquirida.

Las autoridades indias exigieron un impuesto de 2.200 millones de dólares sobre las ganancias de capital, que Vodafone sostuvo que no estaba obligado a pagar ya que la transacción no implicaba la transferencia de ningún activo de capital situado en India (ver “Vodafone v. India – End of a Saga?“, Pushkar Anand, The Wire, 26.09.2020).

El procedimiento se llevó en tribunales indios que concluyeron que Vodafone debía pagar los impuestos reclamados. Pero la compañía apeló esta decisión obteniendo de la Corte Suprema en 2012 sentencia de que no estaba obligada a pagar ningún impuesto.

En 2012 se presentó en el parlamento indio el Proyecto de Ley de Finanzas que entró en vigor restrospectivamente a partir de 1961 en lo relativo a transferencias indirectas de activos radicados en el territorio. Las autoridades renovaron la demanda fiscal sobre Vodafone, que, incluyendo sanciones e intereses, ascenderían a USD 5.000 millones, provocando que éste buscara el arbitraje invocando el TBI India-Países Bajos y reclamando la violación del trato justo y equitativo, apoyándose en que una legislación retrospectiva crea un entorno empresarial impredecible e inestable.

El laudo dictado estima dicha pretensión, declarando vulnerado el TJE. En consecuencia, el Estado debería reembolsar el impuesto que se hubiese recaudado, y condena adicionalmente al pago de cerca de USD 5 millones como compensación parcial por las costas legales del inversor.

Consultado sobre las consecuencias de la resolución de este arbitraje, Antuña señala que: “resultará igualmente de interés analizar los potenciales efectos de este laudo tanto sobre otros arbitrajes que se encuentran ya en marcha, por ejemplo, el de Cairn Energy o el de Vedanta Resources, como sobre los que pudieran iniciarse, por las mismas o similares medidas”.

 

Escribe un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.