Real Hearing. Tan real como en el tribunal


El abogado español Gonzalo Stampa ha perdido el recurso de apelación contra la condena por desacato de un tribunal tras emitir el laudo en el que ordenaba a Malasia el pago de 14.900 millones de dólares a los Herederos del Sultán de Sulu (Joló), basándose en un contrato de alquiler de tierras de finales del siglo XIX.

La Audiencia Provincial de Madrid ha confirmado la sentencia que condena a Stampa a seis meses de prisión y un año de inhabilitación como árbitro. La sentencia aún se puede recurrir ante el Tribunal Supremo.

Según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Malasia: “En su sentencia, la Audiencia de Madrid confirma que Stampa desobedeció consciente y deliberadamente las claras resoluciones y órdenes del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que dieron lugar a la anulación de su nombramiento como árbitro.”

Los procedimientos penales se iniciaron después de que la Fiscalía española y Malasia acusaran a Gonzalo Stampa de desacato penal grave y de ejercicio profesional no cualificado, por haber desobedecido abierta y conscientemente varias órdenes vinculantes del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

En diciembre de 2023, un Juzgado de lo Penal de Madrid condenó a seis meses de cárcel e inhabilitación de un año para ejercer como árbitro. El tribunal absolvió a Stampa del delito de intrusismo. El abogado fue acusado de desobediencia a la autoridad al continuar con el arbitraje tras ser anulado su nombramiento por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) en junio de 2021. Gonzalo Stampa recurrió la sentencia ante la Audiencia Provincial de Madrid que ha desestimado el recurso y ha confirmado que tenía la obligación de cumplir las sentencias y autos del TSJM, con independencia de su opinión sobre los mismos o de la evolución del arbitraje que seguía presidiendo, tras la anulación de su nombramiento y del laudo parcial sobre jurisdicción.

La ministra de Exteriores malasia Azalina expresa en el comunicado difundido por su Ministerio que: “Malasia acoge con satisfacción esta sentencia histórica como una victoria trascendental para el Estado de Derecho que ayudará a preservar la inviolabilidad del arbitraje internacional como forma alternativa de resolución de disputas.” Azalina tacha el arbitraje como “fraude” y carga contra el árbitro.

Otras voces, como la del abogado de los Herederos del Sultán de Sulu, Paul Cohen (4-5 Gray’s Inn Square Chambers) ha apelado en este medio a que este caso nunca tendría que haber acabado en un tribunal de lo penal y que si se hubiera aplicado la Ley de Arbitraje nunca se hubiera llegado a esta situación.

Breve sobre el conflicto
La disputa se remonta a 1878, año en que el Sultán de Sulu y dos particulares británicos firmaron un acuerdo para el arrendamiento a perpetuidad de la explotación de los recursos naturales (entonces, perlas, nidos de pájaro y madera) de ciertos territorios del norte de la isla de Borneo e islas adyacentes. Territorios, que entonces formaban parte del Imperio español, hoy forman parte de Malasia. El precio del arrendamiento se fijó en 5.000 pesos filipinos.

Durante décadas, los arrendatarios continuaron pagando anualmente el precio del contrato conforme a lo pactado: primero los dos comerciantes británicos, posteriormente la compañía North Borneo Trading Company, hasta su quiebra en 1946, momento en que la Corona Británica se convirtió en la arrendataria y, finalmente, en 1963 Malasia comenzó a pagar las cantidades debidas tras adquirir su independencia de la Corona británica.

Tras el descubrimiento de nuevos recursos naturales como el petróleo y el gas en las décadas de los 80 y los 90 y el comienzo de su explotación por Malasia, los Herederos intentaron solicitar renegociaciones al contrato, pero Malasia nunca aceptó.

Posteriormente, en 2013, Malasia dejó de pagar el arrendamiento anual conforme al contrato.

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