El laudo del arbitraje entre Clorox España y Venezuela administrado por la Corte Permanente de Arbitraje (CPA) bajo reglas de la Comisión de Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (Cnudmi o Uncitral) con sede en Ginebra (Suiza) ha sido publicado por el portal ITALAW trascendiendo así más detalles del procedimiento como que la decisión del tribunal estuvo motivada por la no demostración de que existiera inversión protegida por el tratado invocado.

El Tribunal compuesto por Yves Derains, presidente, y Bernard Hanotiau y Raúl Emilio Vinuesa, árbitros designados por demandante y demandado respectivamente, dictaminó que carecía de jurisdicción sobre el procedimiento y ordenó a Clorox España que pagara los costos administrativos y los gastos de la demandada que ascendieron a de 4 millones 661.995 US$, al no demostrar que existiera una inversión protegida por el Tratado Bilateral de Inversiones Venezuela-España de 1995.

Venezuela estuvo representada por los despachos García & Morris Abogados, Bogotá (equipo formado por Ricardo García Acevedo, Carlos Alberto Dugarte Obadía y María Alejandra García Morris) y por GST LLP, Miami (equipo formado por: Ignacio Torterola, Diego Gosis, Verónica Lavista, Guillermo Moro –Special Counsel– y Alejandro Vulejser –Special Counsel-).

Clorox contó con la representación con el despacho King & Spalding (equipo formado por Guillermo Aguilar Alvarez, Caline Mouawad, Fernando Rodríguez Cortina, Jessica Beess und Chrostin y Aloysius Llamzon.

¿Existe o no inversión?

(párrafo 794) “El Tribunal comparte la observación de la Demandante según la cual el Tratado “sólo requiere que un “inversor” protegido realice una inversión en, entre otras, “acciones” en una empresa que opere en el territorio de Venezuela” y de que “No se requiere nada adicional”. Al respecto, el Tribunal nota que (i) Clorox España tiene prima facie las características necesarias para ser un inversor protegido por el Tratado y (ii) que el activo de que es propietaria en Venezuela tiene prima facie las características necesarias para ser una inversión protegida por el Tratado. Lo único que debe ser discutido para resolver la objeción planteada por la Demandante es si realizó la inversión de la que es propietaria (iii)”

(párrafo 814) “El hecho no controvertido de que “Clorox Venezuela tuvo instalaciones físicas, empleados, y fabricó productos que fueron vendidos a empresas y a los consumidores venezolanos” sí demuestra que existió una inversión en Venezuela, pero no demuestra que hubo una inversión por parte de la sociedad española.”

(párrafo 817) “No es una filial de la Demandante la inversora originaria. Es precisamente lo contrario. Es la Demandante quien es filial de la inversora originaria. Por lo tanto, de poco sirve acudir a la figura de la inversión indirecta. En el presente caso, la fuente de los capitales y conocimientos invertidos en el territorio venezolano es Clorox Company y/o The Clorox International Company, dos sociedades de los Estados Unidos, no protegidas por el Tratado.”

¿Implicó inversión la adquisición por parte de Clorox España de las acciones de Clorox Venezuela?
El tribunal explica que: (párrafo 830) “No ocurrió transferencia de valor alguna entre Clorox España y The Clorox International Company porque sin la transferencia por The Clorox International Company de las acciones de Clorox Venezuela, las acciones de Clorox España ni siquiera hubieran existido.”

(párrafo 831) El Tribunal constata que Clorox España no adquirió las acciones de Clorox Venezuela a cambio de una contraprestación porque la recepción de las acciones de Clorox Venezuela fue la condición de su propia existencia. Sin recibirlas, no estaba en posición de hacer una adquisición. El Tribunal deduce asimismo de lo anterior que la tenencia por Clorox España del 100% de las acciones de Clorox Venezuela no puede analizarse como una inversión que encaja en la definición prevista en el artículo I(2) del Tratado que exige una acción de invertir por el alegado inversor de la parte contratante en el territorio de la otra parte.”

Y más adelante que: (párrafo 834) “El Tribunal llega a la conclusión que la Demandante ni ha pretendido, ni menos ha demostrado, haber invertido en Clorox Venezuela posteriormente a la transferencia de acciones.” Por lo que: “el Tribunal acoge la objeción de la Demandada y se declara incompetente para resolver las demandas presentadas por Clorox España en este procedimiento.”

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