Real Hearing. Tan real como en el tribunal


El Parlamento Europeo ha aprobado la retirada de la Unión Europea del Tratado de la Carta de la Energía (TCE). Su aprobación era necesaria para hacer efectiva la salida. Se abre un periodo de incertidumbre que afectará al arbitraje de inversiones, ya sumido y expuesto a crecientes críticas.

La recomendación para aprobar la retirada, hecha por las comisiones de Industria, Investigación, Energía y Comercio Internacional, fue aprobada por 560 votos a favor, 43 en contra y 27 abstenciones. La aprobación del Parlamento era indispensable para que el Consejo Europeo adopte ahora la decisión por mayoría cualificada.

Las críticas al sistema de los últimos años se imponen y se materializan en las citas reflejadas en la nota de prensa difundida desde la web del Parlamento:

Para Anna Cavazzini (Verdes/ALE, DE), ponente de la Comisión de Comercio: “La votación de hoy es un gran paso en la dirección correcta. La UE se retira por fin del Tratado sobre la Carta de la Energía, que es hostil para el clima. A la vista de la crisis climática, la UE debe convertirse lo antes posible en un continente climáticamente neutro. Por fin el tratado de los dinosaurios fósiles ya no se interpone en el camino de una protección coherente del clima, pues ya no tenemos que temer las demandas de las empresas que exigen miles de millones de euros en indemnizaciones presentadas ante tribunales privados de arbitraje.”

Marc Botenga (La Izquierda, BE), ponente de la Comisión de Industria, Investigación y Energía, afirmó que: “El Tratado sobre la Carta de la Energía permite a las multinacionales de los combustibles fósiles demandar a los Estados y a la Unión Europea si las políticas climáticas afectan a sus beneficios. En plena crisis climática, esto es una contradicción, además de resultar muy costoso para los contribuyentes. Junto a la sociedad civil, se ha creado un importante movimiento para salir de este tratado y me alegra ver que hoy está dando sus frutos. Ahora es necesario acelerar el ritmo de las inversiones públicas en renovables”.

El Tratado sobre la Carta de la Energía (TCE), establecido en 1994 para regular el comercio y las inversiones en el sector energético, se ha convertido en objeto de controversia.

Retirada coordinada

La Comisión Europea propuso la retirada coordinada de la UE del TCE en julio de 2023 ante la falta de consenso para conseguir una mayoría cualificada hacia la modernización del tratado. La Comisión hizo esta proposición para “garantizar la igualdad de trato de los inversores en toda la UE y fuera de ella” y porque “ya no es compatible con la mayor ambición climática de la UE en el marco del Pacto Verde Europeo y del Acuerdo de París”, después de que Alemania, España, Francia y Países Bajos se abstuviesen en la votación para dar un mandato a Bruselas.

La salida, tras la incapacidad de llegar a un acuerdo para la modernización del TCE, implicará a todos los países de la Unión. Algunos países que recientemente anunciaron su salida como Francia, Alemania y Polonia ya han oficializado su retirada confirmándola a Portugal, depositario del TCE y receptor de las notificaciones de retirada, y que también ha aprobado su salida del tratado firmado en Lisboa en 1994.

Escribe un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.